Denominación de Origen

 

 

   Creemos que este apartado de nuestra colección es  curioso e interesante, y que es bueno fomentar el consumo de productos del país.

   Hemos contactado con todas las Denominaciones de Origen que disponen de teléfono o correo electrónico. Con alguna ha sido imposible contactar, y hay otras que están tramitando la documentación por lo que no disponen aún de etiquetas.

      Como resultado de nuestra búsqueda hemos obtenido resultados de lo más variopintos: entusiasmo, ánimo, cordialidad, ayuda, escepticismo, silencio (en este caso negativo).

      En el apartado empresas colaboradoras aparecerán las instituciones que amablemente han contribuido a este fin. 

 

  

 

     Dentro de esta carpeta: "Denominación de Origen" incluiremos otras etiquetas relacionadas con:


   - I.G.P.

 

   - Agricultura ecológica 

 

   - Producíón integrada

 

  - Calidad alimentaria 

 

  - Marca de calidad

 

  - Otros cultivos de calidad.

 

 El primer documento que hace referencia por 1ª vez al concepto de "DENOMINACIÓN DE ORIGEN" fué el Estatuto del Vino en 1932.

 


     La Comunidad Europea creó en 1992 unos sistemas de valorización y protección de las denominaciones geográficas y de las especialidades tradicionales en el marco de la política de calidad relativa a los productos
agrícolas y alimenticios:

 

     - Denominación de Origen Protegida (DOP).
     - Indicación Geográfica Protegida (IGP).

     - Especialidad Tradicional Garantizada (ETG).

 

     Estos productos quedan registrados en el RCE (Registro Comunitario de D.O.P.).

 

     Las características de los productos amparados por estas Denominaciones están garantizadas por los Consejos Reguladores correspondientes.

 

    Las denominaciones de Origen y las denominaciones Específicas (I.G.P) son un instrumento fundamental para proteger, diferenciar y valorizar productos que poseen una calidad y singularidad intrínseca. Por ello, están siendo fomentadas como elemento estratégico de desarrollo rural y fijación de población en el territorio. 
      - Entre estos beneficios podemos citar la protección del nombre de la denominación ante posibles fraudes, facilitar el cumplimiento de las normativas sobre trazabilidad, higiene y medio ambiente, fomentar un mejora de la calidad y comercialización del producto, ofrecer al consumidor un producto con un origen y calidad diferencial certificados, y sobre todo, crear una marca colectiva que vincula la imagen del producto al territorio.
      - Por ello, un factor cada vez más influyente es la imagen de la Denominación, es decir, el conocimiento que de ella tiene el consumidor, que constituye la base fundamental para el desarrollo de estrategias comerciales.
No debemos obviar que también permiten a las empresas formar parte de Calidad Certificada, la marca de la Consejería de Agricultura y Pesca que reconoce aquellos productos de mayor calidad, lo que representa una gran oportunidad de promoción y comunicación.