ETIQUETAS NARANJERAS

Tipos de cajas de naranjas (visita al museo de la Naranja año 2011).

 

     Esta carpeta contiene una colección de 350 etiquetas naranjeras, también llamadas testeros, carteles y/o cromos. Las medidas de las mismas son de lo más variopinto la más pequeña 5x5 y la más grande 23x32 cm. Esto era debido a que antes de que apareciese la american box, cada productor envasaba sus naranjas con la caja que mejor le parecía o que le decían, por lo que había multitud de tamaños de cajas, su peso variaba entre los 2 y 100 kilos. En función de la medida de la caja variaba la medida del testero. 

Un poquito de historia

     A mediados del siglo XIX la exportación de las naranjas a los países europeos estaba monopolizada por el comercio valenciano. No había competencia por eso las primeras marcas carecían de denominación de origen y de identificación del producto. Todas las naranjas eran valencianas.

        El incremento de la exportación valenciana era fácilmente absorbido por la demanda, no era necesario utilizar publicidad para estimular el consumo.Ante la necesidad de envasar las naranjas en cajas para facilitar su transporte, para identificar y diferenciar la mercancía, nacieron las marcas. 

       En las primeras marcas  podía figurar el producto, la marca, publicidad del fabricante o exportador  y algún logotipo que facilitase la localización de las mercancías. Estos lotes cuando llegaban a los mercados británicos eran subastados.

TREPAS DE HOJALATA

TREPA DE HOJALATA

     En las primeras publicidades que se usaron para marcar las cajas se utilizaban trepas de hojalata. Se ponían en los sacos, cajas, y cubas de las frutas destinandas a la exportación.

      Se le pasaba una brocha con tinta por encima, se retiraba y quedaba impresa la marca en la caja.

       El paso siguiente fue la utilización de chapas metálicas, pero al manipular las cajas se producían probablemente roturas y “enganchones” por lo que desaparecieron rápidamente. Después de esto, aparecieron las marcas litografiadas de papel (los carteles también llamados cromos y/o testeros).

     Las etiquetas naranjeras también llamadas carteles o cromos aparecieron en los años 20 como respuesta a la necesidad de buscar nuevos mercados fuera de nuestras fronteras. La exportación de la naranja y la cada  mayor competencia en los mercados internacionales, mueven a los empresarios y exportadores a identificar y diferenciar sus productos con una marca asociada a su calidad y también para dar publicidad a la naranja.

     Empresarios y exportadores  e importadores podían disponer de varias marcas.   Los cítricos además, estaban mejor presentados y  embalados, las naranjas venían envueltas con papeles de seda con sus propios diseños intentando captar la atencion del cliente. También se le añadió un factor de calidad, la única manera de acreditar una marca era ofreciendo una fruta uniforme y de calidad.  

     Las marcas naranjeras utilizaban diseños de lo más variopintos:  la mujer, animales, flores, cruces, folklore, historia, mitología, deportes, política…





¿Donde estan las naranjas en estos dos carteles? ¿Qué puede querer significar un tigre en una caja de naranjas?

 
 
   

  

  

     Es curioso observar que en los primeros carteles, muchos de ellos no hacen la más mínima referencia a las naranjas. No es hasta finalizada la guerra civil cuando comienzan a aparecer en los carteles la naranja como elemento principal.

     Sindicatos como   UNEA (1927), CLUEA ( Consejo Levantino Unificado de la Exportación) i CEA (1936-1937), SINDICATO DE FRUTOS (1942-1970) fueron los encargados de su promoción y difusión.

     A principio de los años 60 aparecen las  cajas de cartón, el plástico y las mallas. Las etiquetas litografiadas ya no eran utilizadas por los productores, se apilaban en los almacenes.        

   Finalmente la mayoría de testeros fueron quemados o vendidos como papel, al peso.  

     A  partir de los años 70 comenzaron a fabricarse unas tiras alargadas pegadas en los laterales de las cajas unidas por una malla de plástico (cubres).

     Hoy en día se utilizan estos mismos cubres, y para cajas con frutas más selectas, se utilizan unas bandas.



    

Detalle del testero en la caja de naranjas ( Museu de la taronja )

 

Caja de naranjas


    Con el fin de captar la atención del consumidor los carteles tenían  colores muy llamativos. Las etiquetas coloridas se colocaban en los laterales de las cajas  de madera,  para  diferenciar a un productor  y sus productos. 

      Para pegar las etiquetas a las cajas de las naranjas, se utilizaban unos polvos (en el argot cítrico llamado gacheta) que se disolvían en agua. Posteriormente se aplicaba el producto con una brocha en la caja y la  etiqueta, una vez pegada esta quedaba inutilizable ya que no se podía desenganchar.

     En estas etiquetas podía figurar datos como el nombre del productor, contenido, origen, fecha de envasado aunque aunque en general la mayoría de los carteles poca información nos aportan. 



Detalle de un cartel de naranjas pegado en la madera

Cartel de naranjas donado por Alain Bontron.

Imposible despegar este cartel de la madera, el papel se hace añicos.

 

 

 

 

TELEGRAMAS

 

     Antes para envair un mensaje rápidamente se ponía un telegrama, eran los sms del siglo pasado. Nació para gobiernos, bancos, prensa y las grandes empresas. La tarifa por el servicio se cobra de acuerdo al número de palabras contenidas en el texto, por eso la redacción es breve y concisa.

    He hablado con 3 empresarios del sector naranjero los 3 de 3a generación y los 3 coinciden en que el principal inconveniente que tenía el teléfono en las décadas de 1950 y 1960 (edad de oro del telegrama en España.) a parte del precio (era muy caro) la dificultad de obtener información al instante. Para hablar teléfono, una operadora desde una centralita tenía que conectar manualmente una clavija y podían pasar horas antes de que pudieran hablar las dos partes.

    Existen multitud de carteles de esta época en los que aparece un nuevo dato: TELEGRAMA. El nombre del destinatario era habitual formarlo utilizando la primera sílaba o abreviaturas del nombre de la empresa o del empresario, José López Giménez sería JOLOGI. Este nombre era como si fuese un número de teléfono.

De esta manera desde una lonja como Hamburgo o Manchester se enviaría un telegrama a JOLOGI con datos como a cuanto se había cotizado la naranja, cuantas naranjas se habían vendido o cuantas naranjas había que cargar al día siguiente con destino a esa ciudad.

El inconveniente que tenía el telégrafo era que para enviar el telegrama había que desplazarse hasta la oficina de telégrafos y entonces apareció el télex.



TÉLEX

TELEX

       El télex es un aparato telegráfico permite transmitir y recibir directa y electrónicamente un texto por medio de un teclado mecanográfico. El télex apareció en los años 60 y mantuvo crecimiento sostenido en España hasta 1987.Con este aparato dos usuarios tenían con conexión directa por telegrama o teletipo (como queramos llamarle). La máquina expedía unas tiras amarillas de papel perforado muy estrecho que luego se convertían en mensaje.

     Todas las empresas incluían siempre su número de teléfono y télex en las tarjetas y papel con membrete por qué implicaba signo de seriedad y prestigio.

 

        El teletipo es mensaje enviado o recibido por esta máquina.

     A partir de los años 80 el teletipo comienza a ser reemplazado por el fax que funciona a través de líneas telefónicas y en los años 90 comienza la expansión de internet y la telefonía móvil.

     Hoy un telegrama puede ponerse desde cualquier oficina postal, por teléfono o desde la misma web. Si resiste es gracias que tiene valor como prueba judicial y para depende que asuntos da más “solemnidad”. También se utiliza en teléfono para sordos y por radioaficionados.



¿Cuantas marcas naranjeras distintas han existido desde que empezaron a exportarse naranjas?

Es una buena pregunta, y poca información he encontrado al respecto. Si hablamos de grandes estudios realizados, hay uno de Tomás Viana Arroyo, en 1996 hizo su tesis doctoral en la UPV catalogando 3.482 de ellas y publicó un libro editado por la Consellería de agricultura.

    Visité el museu de la taronja en 2011 que conserva según manifiestan más de 5000 carteles. Hay algún cartel expuesto (2 o tal vez el 3% del total),  y tampoco están en la red.

    A parte de esto, existe algún estudio local (de municipios) sobre almacenes naranjeros y poco más.

      No sé cómo calificarlo, secretismo o falta de interés por parte de algunas empresas con 80 y 90 años de antigüedad en el sector a la hora de que te den información al respecto.

    Y por último comentar que por internet existen algunos coleccionistas que han publicado su colección de carteles, pero estamos hablando de colecciones pequeñas 400 o 500 carteles. Si hablamos de marcas naranjeras en papel de seda hay colecciones importantes de hasta 3000 marcas diferentes. El mejor sitio web para visitar   y ver on line de papel de seda español es http://www.legufrulabelofolie.fr/papiers_list.php?lang=fr&PAYS=*Espagne*&SEL=Espagne



     

SABÍAS QUE...

        + Hay un número MUY importante de  carteles que carecen de datos: autor, fecha  de creación, taller...

 

        + El Museo de la Naranja tiene unas 5.000 marcas.

        + Categorías de las naranjas para la exportación eran:

             -       Extra extra selected (primera)

             -       Extra selected (segunda)

             -       Selected (destrío) hoy no se comercializan.



 

 

 

COLECCIONISMO DE ETIQUETAS NARANJERAS

 

    

           Carteles de naranjas.

Para los casados. Los que llevais más de 15 años casados, tengo una pregunta para vosotros, en todo ese tiempo ¿cuántas veces habéis mirado el álbum de fotos de vuestra boda? 2, 3 veces… lo piensas fríamente y dices jolín pues es verdad que poco lo he mirado.

Con los carteles de naranjas me sucede algo parecido. Como hace años que dejaron de fabricarse, se consigue alguno de tanto en cuanto. Si quieres verlos tienes la opción de hacer un par de cuadros y colgarlos en tu casa, cada vez que entras en tu casa los ves, y la verdad es que el resultado es espectacular, pero ¿cual es la realidad de este tipo de colecciones? La realidad es que los carteles van a parar a una carpeta y allá se quedan hasta que te acuerdes de mirarlos. Conseguir carteles de naranjas es tarea difícil ya que hace 40 años que dejaron de fabricarse, hay que ir visitando rastros o anticuarios y además valen dinero , y en los tiempos que corren…

Su dificultad para conseguirlos hace que pasen meses y meses guardados en la carpeta.  Yo mismo he estado más de 1 año sin ojearlos ni una sola vez. Si ya están ordenados, no hay nada que ordenar. Ciertamente son más bonitos que las etiquetas de frutas, pero como es difícil conseguirlos allá se quedan olvidados en la carpeta.

               En cambio las etiquetas de fruta es una colección más viva, constantemente salen nuevas etiquetas al mercado, y hay de recolocar todo el material. Hace que tengas que estar “vigilando” la colección, esta crece y siempre está en movimiento, es algo “vivo”.